Por Janet Murguía, presidenta y CEO de UnidosUS
Trabaja duro y saldrás adelante. Para mucho de los latinos de clase trabajadora que trabajan largas jornadas, a menudo en más de un empleo, y estiran cada dólar, esa promesa se está rompiendo. Casi siete de cada diez nos dijeron en una nueva encuesta de UnidosUS a adultos hispanos de clase trabajadora que se están quedando cada vez más atrás. La escalera de la movilidad social ascendente está rota.
Con una nueva temporada legislativa en marcha, los legisladores tienen la oportunidad de actuar a partir de estos hallazgos.
Como aprendimos de la Agenda de Prosperidad Económica de UnidosUS, el mensaje de los latinos es práctico, urgente y está arraigado en sus experiencias cotidianas. El 40% de los latinos de clase trabajadora afirma que su situación económica ha empeorado durante el último año. El 70% tiene dificultades para pagar la gasolina y más del 60 % tiene dificultades para pagar las facturas de servicios públicos o comprar alimentos. Lo básico es cada vez más difícil de costear, lo que genera una creciente inseguridad económica. Estas soluciones requerirán que el Congreso actúe para que surtan efecto.
Esa presión se agrava por una agenda de deportaciones masivas que ha provocado una doble crisis: económica y humanitaria. El 44% de los latinos de clase trabajadora informa que la aplicación de las leyes migratorias ha afectado negativamente las finanzas de su hogar, y casi uno de cada cinco afirma que ha aumentado sus gastos domésticos. Entre los propietarios hispanos de pequeñas empresas, el 60 % señala que la aplicación de las leyes migratorias ha perjudicado su negocio, a menudo debido a la pérdida de clientes y las interrupciones en la fuerza laboral.

Los latinos encuestados quieren ver un compromiso real por parte de nuestros líderes políticos para abordar las preocupaciones económicas que enfrentan a diario todas las familias de clase trabajadora, y respaldan soluciones concretas: el 77 % apoya aumentar el salario mínimo federal a 25 dólares por hora, el 80 % respalda el acceso universal al cuidado infantil y la educación de la primera infancia y el 83 % apoya la financiación federales para reducir las facturas mensuales de energía.
A solo unas semanas de las elecciones de mitad de mandato, el 58 % de los latinos de clase trabajadora afirma que ningún partido, campaña u organización les ha pedido su voto. Como líder de la mayor organización de defensa y derechos civiles de los latinos en el país, mi mensaje para los candidatos es sencillo: si quieren el apoyo latino, gánenselo de manera constante, no solo en las últimas semanas de una campaña, sino también mientras ocupan un cargo público.
Una legislación a largo plazo por parte del Congreso ayudaría a brindar estabilidad a las familias trabajadoras y a la economía. Las familias latinas de clase trabajadora piden la oportunidad de alcanzar el sueño americano, y sus preocupaciones son compartidas por millones de estadounidenses de clase trabajadora. Lo que se necesita ahora es la voluntad política para escuchar y cumplir.