Por Janet Murguía, Presidenta y CEO de UnidosUS
En todo el país escucho las mismas preocupaciones de las familias latinas con una consistencia sorprendente. Una pareja joven que trabaja a tiempo completo, pero aun así no puede pagar la renta. Una abuela que no puede costear el copago de sus medicamentos recetados. Un pequeño empresario que levantó su negocio desde cero y ahora ve cómo sus márgenes de ganancia desaparecen mientras los precios aumentan y los clientes reducen sus gastos. Estas no son simples anécdotas. Son las experiencias cotidianas de familias estadounidenses.
Y no están solas. Nuestra encuesta bipartidista de votantes hispanos deja claro que estas son las historias de millones de familias en todo el país. Cuando tantas personas enfrentan obstáculos similares, esto sugiere que algunas decisiones de política pública podrían no estar respondiendo a las necesidades de los trabajadores estadounidenses. Aunque los hispanos tienen una de las tasas más altas de participación en la fuerza laboral del país, más de cuatro de cada cinco votantes latinos luchan constantemente por salir adelante. Esa situación se ha agravado por el aumento en el costo de vida, mientras que los salarios no han crecido al mismo ritmo.
Por eso no sorprende que cuatro de las cinco principales prioridades que identifican para la acción del Congreso estén relacionadas con la economía: el costo de vida, los salarios, el precio de la atención médica y el costo de la vivienda. Sin embargo, dos de cada tres votantes hispanos consideran que el presidente Trump y los republicanos en el Congreso no están enfocados en atender estos desafíos económicos. Además, más de la mitad cree que las políticas económicas actuales harán que su situación financiera empeore durante el próximo año.
A pocos meses de las elecciones en Noviembre, más de siete de cada diez votantes hispanos afirman que están prestando atención a las noticias y a los acontecimientos políticos, y una proporción similar dice que está segura o casi segura de que votará este noviembre. De concretarse, esto situaría la participación electoral cerca de los niveles récord registrados en 2018. Dado que los votantes hispanos tienen una presencia significativa en distritos altamente competitivos, podrían definir el equilibrio de poder en el Congreso. El mensaje del segundo grupo más grande de estadounidenses en edad de votar para quienes buscan su apoyo es claro: "Todavía tienen mucho trabajo por hacer si quieren ganarse nuestro voto".
Según la encuesta, aunque los demócratas mantienen una ventaja en la intención de voto genérica —el 57 % de los votantes hispanos votaría por un candidato demócrata y el 27 % por un republicano— ambos partidos registran niveles de apoyo inferiores a los obtenidos en 2024. Los datos indican que una pluralidad de los votantes latinos que se inclinan por el Partido Demócrata está motivada más por alzar la voz en favor de su comunidad que por respaldar a los candidatos. Asimismo, los resultados muestran que el 25 % de los hispanos que votaron por el presidente en 2024 no lo haría hoy. Los dos temas que más influyen en su opinión sobre el presidente son la economía y las acciones relacionadas con inmigración en ciudades de Estados Unidos.
Más de ocho de cada diez votantes latinos consideran que el Congreso no está haciendo lo suficiente para servir de contrapeso al poder ejecutivo, una cifra que ha aumentado durante el último año. Asimismo, más de la mitad afirma no tener confianza en que el gobierno respetará sus derechos constitucionales fundamentales.
Más del 40 % señala que las personas en sus comunidades tienen temor de que las autoridades migratorias las acosen o las arresten, incluso si son ciudadanos estadounidenses o residentes legales. Hoy en día, hay niños que están faltando a la escuela y empleadores que han perdido trabajadores. Es evidente que las economías locales están resintiendo estos efectos.
Las familias que compartieron sus opiniones en nuestra encuesta tienen un mensaje en común para todos los candidatos que aspiran a su voto: atender el aumento en el costo de vida, proteger a nuestras familias del deterioro económico y de los excesos del poder gubernamental, y tratarnos con el respeto que merecemos como ciudadanos y votantes de pleno derecho.
Y para ganar ese respaldo, es fundamental establecer un acercamiento significativo con estos votantes. El 40 % de los votantes latinos se incorporó al electorado apenas en los últimos cuatro años. En los 32 distritos congresionales competitivos que analizamos en todo el país, esta comunidad no representa un porcentaje marginal. Puede marcar la diferencia en contiendas electorales que se deciden por márgenes muy estrechos.
Para conocer más sobre la encuesta bipartidista y los temas que más importan a los votantes hispanos, visite UnidosUS.org.

Janet Murguía es la Presidenta y CEO de UnidosUS, la organización de derechos civiles y de defensa latina más grande del país.