Para varias personas, la culebrilla no es una preocupación habitual, sino simplemente una erupción dolorosa sucede. Pero, en realidad, es mucho más grave, ya que aproximadamente una de cada tres personas adultas es afectada por la culebrilla en el transcurso de su vida.1 Para algunas de ellas, la típica erupción dolorosa es solo el principio. Algunas de las consecuencias duraderas, que se suelen subestimar, pueden ser dolor nervioso intenso y persistente, sensación de ardor y comezón que continúa por largo tiempo después de la desaparición de la erupción. Es fundamental reconocer todos los síntomas de esta enfermedad, para comprender por qué la prevención con la vacunación es un elemento esencial para un envejecimiento saludable, especialmente para las personas mayores de 50 años o con un sistema inmunitario debilitado.
Más que "un sarpullido"
La culebrilla es causado por el mismo virus que provoca la varicela, el virus varicela-zóster. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), más del 99% de los estadounidenses nacidos antes de 1980 han tenido varicela, aunque no lo recuerden.1 Después de que una persona se recupera de la varicela, el virus permanece inactivo en el organismo y puede reactivarse años más tarde y provocar la culebrilla. Cuando se reactiva, las consecuencias pueden ser graves.
"La culebrilla puede provocar dolor intenso, complicaciones como dolor de nervios y hasta hospitalización", afirmó Samantha Picking, doctora en Farmacia y directora (Senior) de inmunizaciones de Walgreens. "Una de las complicaciones más frecuentes de la culebrilla es la neuralgia posherpética, una condición que puede provocar un dolor ardiente de los nervios y persistente por un largo tiempo después de que desaparece la erupción. Para algunas personas, este dolor puede interferir su vida diaria al dormir, trabajar y en las actividades cotidianas, y prolongarse durante meses o incluso años."
La mejor defensa es la prevención
Aunque las consecuencias de la culebrilla pueden ser graves, esta es también una enfermedad altamente prevenible. Según las recomendaciones de la CDC, las personas mayores de 50 años y las personas mayores de 19 años con un sistema inmunitario debilitado deben darse dos dosis de la vacuna contra la culebrilla.2 Los estudios demuestran que la vacuna tiene una eficacia del 97% en la prevención de la culebrilla en personas adultas de entre 50 y 69 años con un sistema inmunitario sano, y del 91% en la prevención de la neuralgia posherpética.
Algunas personas podrían tener síntomas secundarios leves tras la vacunación, pero estos suelen desaparecer en unos días.
"Aunque es posible que algunas personas sientan molestias después de obtener la vacuna contra la culebrilla, como dolor en el brazo o cansancio, estas son considerablemente menos dolorosas que el dolor y las posibles complicaciones asociadas con una infección por la culebrilla", afirmó Picking.
Además, la mayoría de los planes de seguro, incluida la Parte D de Medicare y varias aseguradoras médicas privadas, cubren las vacunas contra la culebrilla, por lo que son accesibles y, en general, son gratuitas para las personas que cumplen los requisitos.
Más allá de la culebrilla: otras vacunas importantes para personas mayores
Tener todas las vacunas de rutina al día es una de las formas más sencillas de proteger su salud a medida que uno avanze en edad.
"Además de la culebrilla, recomiendo la consulta con un farmacéutico sobre otras vacunas de rutina que son fundamentales para que uno avance en edad de la manera más saludable; se trata de tener un enfoque preventivo en el cuidado de la salud y no reactivo", afirmó Picking.
Si tiene 50 años o más, es posible que sea elegible para recibir las vacunas contra el neumococo y el virus sincicial respiratorio (VSR), además de una dosis de refuerzo de la vacuna contra el tétano, la difteria y la tos ferina (Tdap). La CDC también recomiendan una segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 para las personas mayores de 65 años, y es posible que las personas con un sistema inmunitario debilitado sean elegibles para obtener una dosis adicional.
"Es totalmente normal tener dudas sobre las vacunas", afirmó Picking. "Para eso precisamente están los farmacéuticos locales. Somos expertos altamente especializados y de fácil acceso, y estamos dispuestos a orientarle, atender sus inquietudes, y ayudarlo a tomar decisiones informadas sobre su salud".
Walgreens: su aliado en la salud
Tener las vacunas de rutina al día puede parecer complicado, pero en Walgreens es más fácil, ya que ofrece la posibilidad de programar varias vacunas en una misma visita y con horarios flexibles, lo que incluye citas en el mismo día, por la noche y los fines de semana. También se aceptan visitas sin cita previa.
Acérquese sin cita previa o programe una cita en Walgreens.com/ScheduleVaccine, a través de la aplicación de Walgreens o por teléfono al 1-800-WALGREENS.
1 Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. "Acerca de la culebrilla (herpes zóster)". 17 de enero de 2025.
https://www.cdc.gov/shingles/es/about/acerca-de-la-culebrilla-herpes-zoster.html
2 Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. "Vacunación contra la culebrilla (herpes zóster)". 19 de agosto de 2025.
https://www.cdc.gov/shingles/es/vaccines/vacunacion-contra-la-culebrilla.html