Por Janet Murguía
La comunidad latina cree profundamente en la promesa de los Estados Unidos. Es por esta razón que los hispanos se mantienen entre los estadounidenses más optimistas, según décadas de encuestas. En el centro de ese optimismo está la creencia de que si trabajas duro y sigues las reglas, cualquiera puede alcanzar su sueño americano.
Pero para demasiadas familias latinas y familias de clase trabajadora hoy en día, el camino hacia su propio sueño americano nunca ha sido más desafiante. Y eso no es solo una mala noticia para los latinos — es una mala noticia para Estados Unidos, porque cuando las familias latinas enfrentan dificultades, también lo hace la economía en general: nuestras empresas, contribuciones a la fuerza laboral y el consumo son motores del crecimiento nacional, y limitar nuestra prosperidad limita el potencial colectivo de la nación.
Por eso, durante el último año, UnidosUS viajó a 15 estados, se reunió con más de 600 personas y formuló una pregunta sencilla: ¿Qué se necesita para salir adelante en Estados Unidos hoy?
UnidosUS fue pionero en establecer la conexión entre el bienestar de los trabajadores latinos y la prosperidad futura de la nación hace más de 25 años. Muchos de los mismos temas que hemos escuchado a lo largo de los años resonaron en nuestras conversaciones: una economía impulsada por nuestra comunidad que está dejando atrás a demasiadas personas.
Esto es lo que estamos escuchando: La vivienda está fuera del alcance. Los salarios no dan abasto. La atención médica es demasiado costosa. Las familias están a una sola factura inesperada de un colapso financiero.
Lo que surgió de esas conversaciones es una nueva visión. La Agenda de Prosperidad Económica de UnidosUS crea un plan de acción nacional, enfocado en áreas donde la acción puede marcar la mayor diferencia, incluyendo el costo de la vivienda, la calidad y estabilidad del trabajo, la capacidad de crear y hacer crecer un negocio y los apoyos básicos que las familias necesitan para mantenerse a flote.
Este no es solo un plan para fortalecer la movilidad económica de las familias latinas, es un plan para maximizar la prosperidad compartida del país — porque invertir en la prosperidad de los latinos es una estrategia económica central que impulsará el futuro económico de Estados Unidos.
Nuestra propuesta de vivienda es uno de los ejemplos más claros.
Para muchas familias, el sueño de ser propietarios de una vivienda se está alejando. No porque no estén trabajando para lograrlo, sino porque las reglas del juego siguen cambiando. Los latinos han demostrado contundentemente que desean convertirse en propietarios de un hogar. Brindar apoyo a los compradores potenciales ayudará a cerrar la brecha en la propiedad de vivienda y creará 2.9 millones de nuevos compradores, al mismo tiempo dando un impulso al mercado de vivienda para la clase media trabajadora y las familias de bajos ingresos.

Incluso mientras las familias avanzan hacia convertirse en dueñas de hogar, algunos emprendedores latinos están iniciando negocios, creando empleos y fortaleciendo sus comunidades, muchas veces sin el mismo acceso a capital o redes de apoyo que otros tienen. Los latinos representan uno de cada cinco estadounidenses, pero son propietarios de muchos menos negocios que en esa proporción. Cerrar esa brecha podría desbloquear 11 billones de dólares en ingresos empresariales y 2.5 billones de dólares en salarios para los trabajadores durante la próxima década.

Para muchas familias, los compromisos más difíciles son los más personales: elegir entre un sueldo o cuidar a un ser querido; pagar el alquiler o pagar medicamentos. Ya hemos visto lo que funciona. La ampliación del Crédito Tributario por Hijos llegó a 61 millones de niños, impulsó el consumo a 28 mil millones de dólares y creó 500,000 empleos. Ampliar el acceso a la atención médica, la licencia remunerada y el cuidado infantil no es un lujo; es lo que permite a las familias sobrevivir y planificar su futuro.
Los latinos son el segmento más joven y de más rápido crecimiento de la fuerza laboral estadounidense; y UnidosUS proyecta que los latinos representarán casi uno de cada tres nuevos trabajadores para el 2030. Esto es un hecho económico central de esta década. La escalera que las familias latinas han pasado generaciones ascendiendo es la misma que elevará esta economía.
Nuestra Agenda de Prosperidad Económica es una declaración de nuestros valores, un llamado a la acción y una visión para nuestro futuro.
Janet Murguía es presidenta y CEO de UnidosUS, la organización de defensa y derechos civiles hispanos más grande de Estados Unidos. Más información en unidosus.org.